La impresora ecológica Xerox ColorQube

Publicado por Giancarlo Granda En mayo - 17 - 2009 0 Comentarios
Los cartuchos de tinta para impresora continúan siendo caros. Y también, es sabido que la fabricación de esta tinta no es “compasiva” con el medio ambiente. Xerox parece que dio una solución a este problema por medio de su impresora ColorQube, que usa tinta sólida, más barata y durable.
De acuerdo con Xerox, los cartuchos de esta impresora nueva son parecidos a crayones de cera, totalmente sólidos al instante de desempacarlos, y estando así al instalarlos. La impresora se encarga de derretir la tinta y dosificar a los cabezales, de manera que alcanza una elevada eficiencia. Según los datos que se publicaron, los cartuchos sólidos deben ser cambiados luego de imprimir unas 55,000 páginas, lo que puede ser una cifra inmensa para un usuario común, sin embargo, no tanto para una gran compañía.

¿Por qué ha decidido Xerox sacar un sistema así? Especialmente por el motivo de que las impresoras a colores se encuentran muy por detrás de las en tinta negra. Se piensa que solamente el 15% de las impresiones del mundo son hechas en color, y es debido a que una impresión a color sale de cuatro a cinco veces más cara que una en tinta negra. Según Xerox, esta novedosa tecnología podría bajar el costo de impresión a un 62%, lo que ha de permitir al medio empresarial al acceso de impresiones mucho más económicas, en color y en tinta negra a la vez.

Aparte, la impresora se diseñó de modo que genere una cantidad bajísima de material de sobra, hasta un 90% menos a comparación con las demás impresoras. Ya vimos que cuando una impresora corriente empieza a quedarse sin tinta, realmente hay un poco en el cartucho, sin citar el desperdicio plástico y materiales variados. No obstante, el bloque de tinta se derrite todo en la impresora, al punto que los usuarios no deben remover bloques, sino meterlos. Este sistema se ve demasiado atrayente, pero no todo es color de rosa. Lamentablemente, la impresora no es muy barata que digamos, pues cuesta unos 16,000 euros. Pero, eso no anula la posibilidad de que en un futuro veamos un sistema parecido para nuestras impresiones cotidianas.

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